15.07.16



"No hay nada más dañino para conseguir algo que intentarlo"

Cuando pensé por primera vez esta afirmación no pude hacer otra cosa más que reírme a carcajadas de mi mismo.

"¡¡Intentar sinónimo de fracaso, vaya chorrada...!!"

Todo el mundo sabe que la base de nuestra cultura personal y empresarial es intentar algo hasta la saciedad, hasta dejarnos la última gota de sudor intentando ser felices, intentando alcanzar el éxito, intentando una y otra vez ser mejores. Y, además, nadie nos podrá reprochar nada porque lo hemos intentado una y mil veces, y sentimos que con eso es suficiente para estar tranquilos con nosotros mismos en caso de fracaso....

"¿¿estar tranquilos con nosotros mismos en caso de fracaso??"

Darme cuenta de que acababa de introducir la posibilidad del fracasar en la ecuación fue todo un hallazgo para mí.

El simple hecho de intentar algo es hacer partir el proyecto, el objetivo, el camino desde la duda y la falta de confianza en uno mismo. Voy a intentarlo, a ver qué pasa...

No perdón, no voy a intentar hacer nada.... lo voy a hacer, mejor o peor, con mejores o peores resultados, pero lo voy a hacer.

Cuando uno va a hacer algo parte de la premisa de que lo va a conseguir.

Cuando uno va a intentar hacer algo parte de la premisa de que puede fracasar.

Y la respuesta asociada al "voy a intentar" en caso de fracaso es el tan manido y autocomplaciente "yo lo intenté"... como si de un azucarillo de recompensa derritiéndose en nuestra boca se tratara.

En cambio, el no conseguir lo que "voy a hacer" implica gestión de la frustración, aceptación, reflexión, aprendizaje, así como la búsqueda de los recursos tanto internos como externo que nos acerquen más al éxito la próxima vez que lo acometamos...

Que pereza ¿¿no?? que de trabajo ¿¿no?? Aceptar que no he podido, analizar las razones, plantear alternativas, aprender de los errores desde la conciencia y no desde la queja es una tarea para valientes. Y solo desde este esquema mental se puede aprender y mejorar.

¿¿No será que en el fondo estar en el "voy a intentar" es el sitio cómodo, fácil, sin más presión que la del hecho de terminar y ya está...??

El intentar nos arraiga a nuestra zona de confort, que no tiene ni mucho menos porqué ser confortable, pero es la que conocemos, la que dominamos, la que predecimos.

Nos da una puerta de atrás para escapar, para encogernos de hombros con carita de cordero degollado y darnos por satisfechos con haberlo intentarlo. Y nos da la oportunidad de volverlo a intentar, nos tiene entretenidos en volverlo a intentar, como viviendo en un bucle interminable del que no tengo muy claro que algunos realmente quieran salir.

Pero especialmente sangrante es cuando alguien nos dice que va a intentar hacerlo lo mejor posible...

¿¿Como que vas a intentar dar lo mejor?? si acometes algo se da por sentado que vas a dar lo mejor... como que lo vas a intentar?? y no sirve decir que "es una manera de hablar" o el "ya sabes lo que he querido decir..."

porque precisamente ahí radica el problema... en como decimos y nos decimos las cosas a nosotros mismos...

A veces no somos conscientes del poder que tiene la palabra, especialmente la dirigida a uno mismo, y nos olvidamos de hablarnos como nos gustaría que nos hablaran los demás.

Por ello, tomemos las riendas de lo que nos decirnos, dejemos de escondernos detrás de intentos que solo sirven como elemento de autocomplacencia y vayamos a por nuestros sueños con convicción y confianza en uno mismo.


Jose Enrique Garde

Coach Profesional, Delegado en la Costa del Sol de Coaching Golf,

Colaborador en Ludificación, Coaching y Golf, asi como en La Radio de Coaching Golf.




Jose Enrique Garde para

Ludificación, Coaching y Golf