14.04.15



Golf Circus Magazine nº 17





Hace algunos meses estaba acompañando como caddie a un jugador profesional, en uno de los hoyos de la segunda vuelta uno de sus compañeros de partido hizo un aproach de 160 metros como segundo golpe de un par 5. Fue un golpe espectacular que golpeo la bandera y dejo la bola a 15 centímetros del hoyo. Fue jaleado por todos sus compañeros, también por mí, el golpe había sido espectacular y le situaba en una posición magnífica para hacer un eagle que además le permitiría acceder a la primera posición de la clasificación del torneo.

Llegó el momento de patear, llevaba uno de esos putts que tiene una parte trasera plana, ancha y muy fina con una raya que permite apuntar. Rápido y decidido caminó hacia él hoyo, tomo el putt con una mano, le dio la vuelta y golpeó aun andando, con la parte trasera del putt. La bola salto el hoyo y cogió una pendiente que había detrás deslizándose durante más de 20 metros.

Su paradigma, su idea preconcebida del sencillo y fácil eagle, se convirtió por no seguir su rutina pre golpe y actuar precipitadamente, en un bogey, alejándole además de las primeras posiciones. La sencillez, facilidad y el liderazgo de la prueba, se transformó en preocupación, mal humor y falta de concentración el resto del partido, llevándole a situarse definitivamente en el último cuarto de la tabla.

Me sentí reflejado pues yo también he tenido situaciones idénticas que estoy seguro que usted igualmente ha experimentado. Las ideas preconcebidas es uno de nuestros mayores enemigos en el golf y en la vida. Están íntimamente unidas a nosotros mismos como les relate en el artículo anterior del nº 16 de Golf Circus, donde un reconocido jugador profesional, al fallar el primer golpe en una jornada de 4 días, ya daba por perdida la posibilidad de pasar el corte.

Mantener una rutina pre golpe que incluya en ella su mente, por ejemplo, con la técnica de meditación que les explique en el número 15, permite mejorar esta situación. El fallo puede existir, sin embargo, el número de errores disminuirá significativamente y por supuesto su capacidad de recuperación se incrementará satisfactoriamente. Si le mando un mensaje claro al celebro, este no cejará hasta conseguirlo. Una rutina pre golpe hubiera evitado casi al 100% la posibilidad del error y lo hubiera aupado a la primera o primeras posiciones aquel día.

En ambos casos las suposiciones, las ideas preconcebidas, la constante humana por adivinar el futuro, positiva o negativamente nos aleja de la realidad, del único momento que realmente existe, el presente. Vivir el presente hubiera evitado el fallo en aquel putt y situado a aquél jugador en unas magníficas posiciones de la tabla. Vivir el presente, confiar en uno mismo, en nuestra capacidad de recuperación y en nuestro juego, hubiera permitido al otro jugador llegar al momento del corte y descubrir que el futuro que había intentado adivinar se alejaba muchísimo de la realidad. Los demás jugadores también fallan y él hubiera pasado. Sin embargo, con su claro mensaje al cerebro desde el minuto uno de juego “ya no paso el corte” hizo que este trabajará con ahínco…hasta conseguirlo.

Viva el presente intensamente sin prejuzgar, presuponer, ni intentar adivinar. Mantenga sus rutinas mentales y de juego. Confié en usted mismo, en su juego, en su capacidad. Conseguirá lo que…ni en el mejor de sus sueños hubiera podido imaginar.

Mariano Ángel Puerta


Mariano Ángel Puerta

Coach profesional, autor, conferenciante, formador, profesor,consultor, blogger.

Director Comercial de la consultoría PUMA4,

creador del Método Coaching Golf y Juego Interior,

Premio al mejor coach de España 2015 por GSMS